La vida da muchas vueltas y nunca sabes qué te puede llegar a ocurrir, ni para bien ni para mal. Lo que sí sabemos nosotros, como especialistas en derecho, es que cuando llega el momento de elegir un abogado penalista, las cosas no son fáciles. Porque puede que entonces tu mente no esté todo lo clara que debería estar.
Lo malo, es que una elección incorrecta puede complicar mucho tu defensa o la acusación que deseas ejercer. Por eso, en esta ocasión te traemos algunos consejos de utilidad para elegir a tu abogado penal.
Quién necesita un abogado penalista
Necesita contar con un letrado especializado en materia penal toda aquella persona que ha sido denunciada o acusada de un delito. No importa si se ha cometido con dolo (de forma voluntaria), por negligencia o imprudencia.
Por mucho que queramos respetar la ley, ninguno de nosotros está exento de cometer un delito. Por ejemplo, causar un incendio por haber tirado una colilla desde la ventanilla del coche, o provocar un accidente porque no hemos visto una señal de tráfico.
También quien ha sido víctima de un delito necesita ser asesorado por un especialista en materia penal. Esta es la mejor manera de defender sus derechos y conseguir que el responsable pague por sus actos.
Cuál es la labor del abogado penalista
Este letrado está especializado en derecho penal y, como tal, su labor depende de si se encarga de la defensa del acusado o de la víctima
Cuando se le encarga la defensa de alguien que ha sido acusado de cometer un delito, su labor es la de defender al acusado. Para ello, presentará pruebas y argumentos que puedan demostrar la inocencia de su defendido.
En los casos en los que es contratado por la víctima, le brinda asesoramiento jurídico en materia penal, y determina si es necesario interponer denuncia o querella. En caso de que sea así, defiende los intereses de su defendido a lo largo de todo el proceso, intentando obtener la condena del acusado.
De qué delitos se encarga un abogado penal
De cualquiera de los que recoge el Código Penal. Lo que ocurre es que, el campo penal es tan amplio, que muchos letrados se especializan en determinados delitos. Por ejemplo, los de carácter económico, los relacionados con la seguridad vial o los delitos contra las personas, entre otros.
Cómo son los mejores abogados penales
Lo que se busca en un profesional de este tipo es formación, experiencia y dedicación. Vamos a verlo con más detalle.
Formación
Para poder ejercer como letrado, el profesional tiene que haber completado sus estudios de derecho y superado el examen de acceso a la abogacía. Además, es conveniente que tenga formación especializada en el campo penal.
Esa formación especializada la puede haber recibido a través de un posgrado, un máster, o de cursos complementarios.
Dado que esta materia suele cambiar con asiduidad, los abogados penalistas tienen que estar en continua formación y reciclaje.
Por otro lado, un letrado que ejerce ante los tribunales de lo penal, debe ser un experto en comunicación y negociación. Así que no está de más que también tenga formación dentro de estos ámbitos.
Experiencia
De la teoría a la práctica jurídica hay una gran distancia. Un jurista puede saber mucho sobre derecho, pero quizás no sepa expresarse ante un tribunal, o no tenga la agilidad de respuesta necesaria.
Este tipo de habilidades se adquieren con el paso del tiempo y, por eso, para un letrado especializado en derecho penal es imprescindible la experiencia. Tiene que saber mucho sobre derecho, pero también debe de estar familiarizado con el funcionamiento de los procesos penales.
Dedicación
La formación y experiencia de un profesional se pueden comprobar revisando sus títulos y los años que lleva trabajando. Pero la dedicación solo se conoce cuándo empieza la relación abogado-cliente.
Al señalar que un abogado debe tener dedicación nos referimos a que tiene que prestar a su cliente la atención que necesita. Debe darle asesoramiento legal, pero también apoyo moral. Mostrar en todo caso interés por su proceso, y mantener una comunicación fluida.
5 consejos para elegir abogado penalista
Asegúrate de que tiene experiencia en casos similares de Derecho Penal
Como decíamos, la rama penal es muy amplia. Un penalista puede haber trabajado mucho en temas relacionados con delitos de violencia de género, y muy poco en delitos de tráfico de drogas.
A la hora de escoger a un profesional, hay que asegurarse de que tiene experiencia concreta en el delito de que se trate. Además, nunca es mala idea asegurarse de su nivel de éxito en los casos que ha llevado, ya sea en la defensa o en la acusación.
Revisa si tiene un equipo de trabajo que colabore con él
Cada vez es menos común que los abogados trabajen solos. Un letrado que cuenta con un equipo de trabajo (sean otros abogados, becarios, o ayudantes), está mejor preparado para defender los intereses de su cliente.
A la hora de establecer las líneas de defensa o acusación, se plantearán diferentes puntos de vista, y esto permitirá tomar mejores decisiones.
Cercanía a tu domicilio
Normalmente, las reuniones con el abogado se producen en su despacho. Aunque hoy es posible hacer reuniones virtuales, las más efectivas son cara a cara.
En previsión de que haya que visitar al letrado en varias ocasiones, es mejor que escojas uno cuyo despacho esté cerca de tu domicilio
Comprueba su reputación
No todos los días se contrata a un abogado y, por eso la reputación resulta tan importante.
Antes de escoger al profesional que representará tus intereses, busca opiniones de otras personas que han sido clientes suyos. Con una sencilla búsqueda en Google puedes encontrar mucha información al respecto.
Infórmate sobre sus tarifas
El trabajo de un abogado requiere tiempo y dedicación, pero eso no significa que el que tenga una tarifa más cara te vaya a defender mejor. Un profesional con un precio medio puede ser una buena opción, siempre que verifiques que está especializado y que tiene buenas referencias.
Elegir abogado penalista te resultará más sencillo aplicando estos consejos. Además, si necesitas ayuda con este ámbito del derecho, ya sabes que tienes a nuestro equipo a tu disposición.